Tailandia en un rollito. La masa crujiente y dorada esconde un relleno de pollo especiado con hierbas y aromas orientales que transportan el paladar al sudeste asiático. Perfecto como aperitivo de impacto en cócteles y eventos temáticos, o como entrante diferenciador en una carta que quiere ir más allá de lo habitual y sorprender de verdad.