Suave y delicado, este mochi cautiva con su textura aterciopelada y su toque cítrico que refresca el paladar. Cada bocado ofrece un equilibrio perfecto entre dulzura, elegancia y ligereza, evocando la tradición japonesa reinterpretada con un matiz mediterráneo. Una experiencia fresca, sofisticada y armoniosa que despierta los sentidos con sutileza.